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La OMCT presentó el más reciente informe sobre el Índice Global de Tortura a escala mundial, el cual reveló el incremento de los riesgos de sufrir tortura en Venezuela.  El IGT 2026 examinó el contexto en 39 países, distribuidos en cinco regiones. El Índice evalúa los sistemas jurídicos nacionales, las políticas públicas y sus efectos en la práctica frente a las normas internacionales de derechos humanos  mediante siete pilares temáticos y un análisis regional. Su objetivo es informar a los gobiernos, las organizaciones internacionales y el público a través de una plataforma en línea interactiva y accesible. El Índice no solo cuantifica el riesgo, sino que también proporciona información cualitativa recopilada de organizaciones locales de la sociedad civil y defensores de los derechos humanos, destacando problemas sistémicos, tendencias emergentes y testimonios de supervivientes.

De acuerdo con el reporte, en Venezuela: “La tortura ha funcionado como un instrumento de control estatal para reprimir la disidencia y silenciar las voces críticas. La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU ha señalado tener motivos razonables para creer que esta política de represión ha sido
dirigida desde las más altas esferas del gobierno. Su perpetuación se explica por la falta de independencia judicial, la cooptación de las instituciones responsables de investigar y sancionar estos crímenes, entre ellas el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo, y por la impunidad estructural que favorece a los perpetradores”.

Entre los indicadores que analiza el IGT para determinar el grado de riesgo que existe en un país están:

  • Compromiso Político Contra la Tortura
  • Brutalidad policial y violencia institucional
  • Libertad frente a la tortura en detención
  • Impunidad
  • Derechos de las víctimas
  • Protección para todos los grupos
  • Derecho a defender y espacio cívico

Consulta aquí el informe completo: