COMUNICADO
La persistencia de detenciones arbitrarias por motivos políticos en Venezuela continúa generando un profundo sufrimiento para cientos de familias que, desde hace meses e incluso años, enfrentan la incertidumbre, la separación forzada y las graves consecuencias humanas, económicas y emocionales derivadas de la privación de libertad de sus seres queridos.
Muchas madres, padres, esposas, esposos, hijos e hijas permanecen apostados en condiciones precarias en las afueras de centros de detención y cárceles, soportando largas jornadas de espera, limitaciones económicas, dificultades para acceder a alimentos, medicamentos y bajo condiciones mínimas de resguardo. Estas familias, ya vulneradas por la situación del país, continúan pagando un alto costo humano que resulta incompatible con los principios fundamentales de la dignidad humana y protección de los derechos humanos.
La ausencia de respuesta efectiva y oportuna de las autoridades ante las demandas de las familias agrupadas a las afueras de los centros de detención constituye una violación flagrante a su integridad psíquica y moral. Pero además, esta omisión prolongada produce un profundo impacto en sus relaciones sociales y laborales, altera gravemente la dinámica familiar y pone en riesgo inminente la salud y la vida de algunos de sus miembros, quienes sufren en terribles condiciones la dilatación de las excarcelaciones.
Frente a esta realidad, desde COFAVIC reiteramos nuestro llamado urgente a las autoridades competentes para que procedan a la libertad plena e inmediata de todas las personas detenidas por motivos políticos, garanticen el respeto al debido proceso, y ofrezcan garantías judiciales bajo los estándares internacionales de derechos humanos.
Ninguna familia debería verse obligada a vivir entre la incertidumbre, el miedo y la separación. Ninguna madre debería esperar durante meses a las puertas de una prisión para conocer el destino de su hijo. Ningún niño o niña debería crecer privado de la presencia de sus madres y padres por razones vinculadas al ejercicio de sus derechos fundamentales.
La liberación de quienes permanecen privados de libertad por razones políticas constituye una medida indispensable para aliviar el sufrimiento de todas las familias afectadas, pero sobre todo para avanzar en la necesaria reconstrucción del tejido social que todas las familias venezolanas claman. Es inaplazable establecer en el país un clima de respeto, confianza y convivencia mínima.
Hoy reiteramos nuestra solidaridad con todas las personas detenidas por razones políticas y con sus familiares, quienes han demostrado una extraordinaria fortaleza, coraje y dignidad frente a la adversidad.
La libertad plena de todas las personas detenidas por motivos políticos es una obligación indivisible del Estado Venezolano, y toda la comunidad internacional y organismos internacionales de protección de los derechos humanos deben impulsar su cumplimiento, así como monitorear su aplicación sin mayor aplazamiento. Es apremiante acabar con el sufrimiento de miles de venezolanos y venezolanas, y abrir el camino para el justo y anhelado reencuentro con sus seres queridos.







